Despedida de María Ángeles García Fidalgo, directora científica del Instituto de Investigación Sanitaria Bioaraba
Kaixo guztioi,
La percepción del tiempo es curiosa, han pasado casi 6 años y medio desde que me incorporé al puesto de directora científica del Instituto de Investigación Sanitaria Bioaraba y parece que fue ayer, pero si me pongo a pensar en todo lo sucedido, el tiempo se multiplica.
A principios de año, tras considerar que Bioaraba ya es un instituto asentado, con un magnífico equipo detrás y con resultados destacables, tomé la decisión de ir cerrando este ciclo laboral y de volver a la que es mi profesión y mi vocación asistencial.
He tenido el honor de liderar el instituto en sus primeros años de vida, eso es algo que no se me va a olvidar nunca… Los principios siempre son intensos, pasionales y quedan marcados en la memoria para siempre. Si me preguntan, ¿volverías a hacerlo? respondería sin dudarlo, sí.
Lo verdaderamente importante no son las ideas, (tienen valor, por supuesto…), son los “cómos”: cómo se desarrollan, cómo se ponen en práctica, cómo se vencen las dificultades, y eso solo se consigue con las personas, con la voluntad de las personas, con aquellas que confiaron en mí y que me apoyaron en los inicios, y con las que me han acompañado en este camino.
Voy a echar terriblemente de menos la calidad profesional y humana de las personas con las que he tenido la suerte de trabajar, de aprender, de disfrutar…, la actitud con la se han volcado en cada uno de los retos del instituto, remando en la misma dirección cuando hacía falta y corrigiendo el rumbo cuando se necesitaba. Aprovecho para pedir perdón por los errores y las torpezas y para dar las gracias por todo lo que me habéis enseñado.
La capacidad de adaptación de las personas que conforman el instituto ha sido “clave” en estos comienzos y lo va a seguir siendo en las siguientes etapas del instituto. La investigación y la innovación así lo requieren.
Quiero agradecer el esfuerzo y el compromiso de todo el personal investigador, sin ellos no tendríamos razón de ser. Habéis confiado en Bioaraba, que somos todos, y habéis estado siempre ahí cuando os hemos llamado para difundir los proyectos y publicaciones, para asesorar al instituto y para colaborar entre todos y con otros agentes. Espero que las circunstancias que rodean la investigación en salud mejoren y faciliten su desarrollo y su futura traslación a la práctica clínica. Sois unos grandísimos profesionales, no os desaniméis.
Agradecer también la confianza de las instituciones socias de Bioaraba, del Departamento de Salud, de Osakidetza, de Bioef y de la UPV/EHU, así como el apoyo de la OSI Araba, de la OSI Rioja Alavesa y de la Red de Salud Mental de Araba.
También quiero destacar a todos los agentes externos, Diputación Foral de Álava, Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz, universidades, empresas, colegios profesionales, centros tecnológicos, centros educativos, asociaciones de pacientes, asociaciones científicas, etc., por las colaboraciones tan fructíferas que hemos conseguido tener en estos años. Muchas gracias.
Como os decía, dejaré la dirección del instituto el 16 de septiembre y vuelvo al Servicio de Física Médica, que también es mi casa, vuelvo con el corazón “partío” por la familia que dejo y con ganas de reencontrarme con la familia que dejé. Seguiré, por tanto, en la OSI Araba con la ilusión de seguir aportando, tanto en Osakidetza como en Bioaraba.
Marian García Fidalgo













