Entrevista a trabajadoras del SAPU de Consultas Externas
Con el fin de darnos a conocer entre las y los profesionales de la OSI Araba y dirigido también a quienes tienen como objetivo mejorar su euskera, continuamos con las entrevistas que venimos realizando mes a mes. En esta ocasión os presentamos al SAPU de Consultas Externas.
Si queréis compartir vuestra experiencia con el euskera podéis contactar con el Servicio de Euskera de la OSI Araba:
euskara.arabaesi@osakidetza.eus
1.- ¿Cómo aprendiste a hablar en euskara?
Leticia Cibrián: En el euskaltegi. Mis padres no saben euskera y yo estudié en modelo A. Después de terminar la universidad, me apunté en el euskaltegi y estuve estudiando euskera durante siete años.
Nekane Laboa: Aprendí en casa, y también en la calle. En la escuela fue donde me enseñaron el castellano.
Miren Arregi: Es mi lengua materna. De pequeña, tanto en casa como en la ikastola hablábamos y vivíamos en euskera.
2.- ¿Vives en euskera? ¿En qué ámbitos? ¿Tienes limitaciones para poder vivir en euskera?
L: En casa, con mi hija intento hablar en euskera un poquito cada día. En el trabajo, intento hablarlo con la gente que sabe. Quiero pensar que el esfuerzo que hice durante siete años estudiando en un euskaltegi ha valido la pena y si quiero coger más soltura, hacer ese ejercicio de conversación es totalmente necesario. Además, es el idioma de nuestro pueblo y debemos hacer un esfuerzo para normalizar la situación lingüística. Por ese motivo mi hija estudiará en modelo D.
N: En familia vivimos en euskera; en el trabajo, sin embargo, utilizo el castellano la mayor parte del tiempo. Reconozco que en Gasteiz, cuando le quiero preguntar algo a un desconocido lo hago en castellano, en mi pueblo, en cambio, lo hago en euskera.
M: Sí, en general hago mi vida en euskera. Sin embargo, cuando empecé a trabajar en Gasteiz me llamaron la atención por hablar en mi idioma y eso me dolió. Hubo quien me dijo que sentía el euskera como una imposición.
3.- Mirando al futuro, ¿qué crees que se puede hacer para normalizar la utilización del euskera?
L: Por una parte, que las/os niñas/os estudien en modelo D. Mi marido y yo tenemos claro que queremos que nuestra hija estudie en euskera. Que sepa utilizar las dos lenguas con absoluta normalidad. Por otra parte, igual que se hace en la administración pública, también debería impulsarse el uso del euskera en las empresas privadas. Por ejemplo: pedir el conocimiento del euskera a los trabajadores que tienen relación con los/las clientes.
N: En Gasteiz, el ambiente es castellanoparlante y los que sabemos euskera recurrimos al castellano muchas veces. Un paso para su normalización sería que los que conocemos el idioma lo utilizáramos, y animar a los que han aprendido a utilizarlo.
M: Creo que hay varios campos en lo que habría que trabajar: Por una parte, los que hablamos euskera con fluidez tenemos que animar y apoyar a los que están estudiando a hablar en euskera sin ningún tipo de vergüenza. Por otra parte, veo necesario hacer un trabajo de concienciación con la ciudadanía: tenemos que entender y asumir que vivir y trabajar en euskera es una cuestión de respeto, el respeto hacia quienes somos euskaldunes.
4.- Describe la Vitoria-Gasteiz euskaldun de los últimos años:
L: Hoy en día, los carteles públicos se escriben en las dos lenguas oficiales; en los centros comerciales por ejemplo, los mensajes se pueden oír en las dos lenguas; algunas veces, el/la vendedor/a se te dirige en euskera…eso no ocurría antes. En mi época de estudiante lo más habitual era estudiar en modelo A, el castellano era el que se veía y se oía en el pueblo. Hoy en día lo más habitual es estudiar en modelo D. Eso es un modo de promover el euskera.
N: Cuando vine a vivir a Gasteiz, apenas se veía ni se oía euskera. Ahora, tanto en Osakidetza como en otras administraciones, es más accesible. Yo misma, con paciencia y humor, he conseguido que compañeras que no hablan euskera, me saluden y acepten con normalidad que yo lo utilice. Esto también es un avance.
M: Sólo puedo hablar del desarrollo o avance que he percibido en lo que al ámbito laboral se refiere. En mi primer año casi no escuchaba el euskera. Eso está cambiando: En el trabajo cada vez se oye más el euskera y poco a poco está mejorando el modo de entender y respetar nuestro idioma.













