“Al personal del área quirúrgica de la OSI Araba”

Carmen Iturricastillo, Jefa de Servicio de Anestesiología y Reanimación de la OSI Araba, agradece a todo el personal del área quirúrgica su trabajo y esfuerzo durante la pandemia
Han pasado muchos días ya desde el comienzo de la pandemia. Son numerosos los artículos científicos, sesiones clínicas, webinars, informaciones en medios de comunicación… dedicados a este devastador acontecimiento que nos ha asolado de manera global y de un modo intenso y particular en nuestra propia organización.
Ha pasado tiempo y sin embargo no hemos regresado todavía a una situación similar a la que vivíamos previamente. Afortunadamente, el primer golpe intenso de la infección en nuestro entorno ha sido superado. Afrontamos el verano con la esperanza de mantener controlada la situación, el propósito de poder disfrutar de unas merecidas vacaciones, y el anhelo de que en un futuro próximo los esfuerzos en la investigación médica pongan punto final a esta terrible pandemia.

Como Jefa de Servicio de Anestesiología y Reanimación de la OSI Araba, siendo consciente de que el riesgo no ha finalizado y de que la amenaza del virus persiste, quiero no obstante hacer una pausa en el camino para manifestar lo siguiente:
Recuerdo perfectamente el fin de semana del 7 y 8 de marzo, cuando de un modo impactante nos llegaban las noticias que nos trasmitían compañeros y compañeros anestesiólogos desde el norte de Italia y la situación que estaban viviendo en sus hospitales.
Recuerdo igualmente cómo la mañana del 9 de marzo nos ofrecimos al servicio de Medicina Intensiva para colaborar de un modo coordinado, pues había que dar respuesta al gran número de pacientes con necesidad de camas hospitalarias y de cuidados críticos, y era más que probable que la UCI del HUA Txagorritxu, con 20 camas, iba a ser insuficiente en pocos días.
Desde ese mismo lunes se estableció una comisión de seguimiento diario, integrada por la Dirección Médica, la Dirección de Enfermería, Respiratorio, Medicina Interna, UCI y Anestesia para informar, coordinar y consensuar las decisiones que iban a tener que tomarse en los días y semanas posteriores.
Todos vosotros y vosotras, que como yo vivisteis aquellos días con intensidad, permitisteis que todas aquellas decisiones se llevaran a cabo. Quizás, habiéndolo proyectado con más tiempo, pudiéramos haberlo hecho de otra forma, quizás mejor, pero tengo la absoluta seguridad de que hubiera sido imposible encontrar más disposición, esfuerzo y entrega que la que todos y todas ofrecisteis durante aquellos días.
En un tiempo récord, con la inestimable colaboración de los Servicios de Mantenimiento y Electromedicina, se habilitó el área quirúrgica de la 3ª planta del HUA Txagorritxu para albergar ingresos de pacientes críticos Covid-19, con una capacidad para hasta 12 pacientes, y ya el sábado 14 de marzo se tuvo que inaugurar con el primer ingreso. La unidad se transformó de la noche a la mañana: pusimos a prueba las estaciones de anestesia reconvirtiéndolas en respiradores de críticos, se habilitaron nuevas estancias para el funcionamiento de la unidad, se trasladaron bombas de perfusión, monitores, materiales de intubación, ecógrafos, medicación… desde los diferentes quirófanos hasta esta nueva unidad.
De modo paralelo, en el HUA Santiago se habilitaron también nuevos espacios para pacientes críticos (Covid y no Covid), con la participación activa de intensivistas y anestesiólogos, y poniendo a disposición materiales y esfuerzos.
Varios compañeros y compañeras (enfermería, anestesiólogos…) elaborasteis y actualizasteis los protocolos necesarios, en base a la evidencia disponible, sobre el manejo de pacientes Covid en el perioperatorio, en el manejo obstétrico y en los circuitos quirúrgicos.
Muchos de los adjuntos del Servicio de Anestesiología estuvisteis dando apoyo en las diferentes áreas de Intensivos. A mi modo de ver, un ejemplo dentro de la organización en el grado de sinergia y trabajo en grupo entre intensivistas y anestesiólogos, tratando de aportar lo mejor de cada uno mismo.
Muchas de las enfermeras, auxiliares y celadores del Bloque Quirúrgico, que hasta aquel momento trabajabais en quirófano, tuvisteis que transformar vuestra labor y adaptaros de un día para otro a otras funciones, a otro perfil de paciente, a otro entorno, e incluso a otros turnos. Seguro que hubo momentos para lo malo, y también para lo bueno, temor a lo desconocido y satisfacción por la labor que realizabais. Lo hicisteis con profesionalidad, con la responsabilidad del reto que asumíais y lo hicisteis muy bien.
Sólo cada uno de vosotros sabe bien qué pudo significar este reto en el plano personal y las consecuencias físicas y emocionales que pudo causaros. No es posible, en este contexto de pandemia, juntarnos para poder expresaros mi agradecimiento, pero permitidme que lo haga así, que me dirija a cada uno de vosotros para transmitiros mi orgullo, como Jefa del Servicio de Anestesiología y Reanimación, por compartir mi labor con profesionales como vosotros. Ojalá no tengamos que vernos en otra situación como la vivida, pero de ser así, querría elegiros para afrontarla.
¡Muchas gracias!
Carmen Iturricastillo













