Carta a la OSI Araba de Enrique Bárez, Director Gerente

Mi primera línea de trabajo será cuidar a las personas que trabajáis en la OSI Araba, ya que sois vosotras y vosotros quienes cuidáis a las y a los pacientes

Estimadas/os compañeras/os:

Soy Enrique Bárez Hernández, anestesista desde hace 30 años en nuestra organización y acabo de ser nombrado Director Gerente de la OSI Araba.

Quiero agradecer a quien ha confiado en mí para este reto ilusionante que afronto con ganas, humildad, entusiasmo y compromiso. Tengo la esperanza de que, con vuestra cooperación, pueda ser gratificante para todas las personas que trabajamos en la OSI Araba, y juntas y juntos logremos un mayor beneficio para pacientes, familiares, personas cuidadoras, asociaciones de pacientes y para la sociedad en su conjunto.

Por ello, mi primera línea de trabajo será cuidar a las personas que trabajáis en la OSI Araba, ya que sois vosotras y vosotros quienes cuidáis a las y a los pacientes.

Para ello, os animo a acoger de forma amable y atenta a las personas que por primera vez vienen a trabajar aquí, orientándolas y acompañándolas. Será nuestra responsabilidad conjunta mejorar el ambiente laboral, teniendo en cuenta las condiciones de trabajo, el estilo de jefatura y la organización del trabajo en vuestro servicio/unidad. También, velaremos por mejorar la seguridad y la salud laboral, por adecuar los medios técnicos y materiales, por crear una cultura de transparencia y por potenciar la conciliación. Haremos hincapié en nuestro apoyo incondicional ante las agresiones a profesionales, apoyo tanto en el ámbito moral como jurídico.

Tenemos que potenciar la identidad corporativa como OSI. Todavía muchas personas se sienten de Txagorritxu, de Santiago, de Consultas Externas, de Atención Primaria, de sus servicios o de Osakidetza, pero a veces nos falta una clara identificación con nuestra OSI.

Además, debemos mejorar la comunicación interna y externa, ser personas claras y transparentes, fomentar la comunicación abierta, difundir información de manera clara y oportuna y evitar el dañino rumor.

Habrá convocatoria y defensa pública de todos los puestos de responsabilidad, como jefes de servicio, de sección, supervisoras y mandos intermedios de todas las categorías profesionales. Evitaremos la cultura del “ordeno y mando” y elaboraremos un plan de formación continuada adaptado a nuestro mundo y a nuestras necesidades actuales como, por ejemplo, con cursos sobre Inteligencia Artificial, sobre gestión o sobre humanización.

Estableceremos un Plan de Reconocimiento que valore el trabajo bien hecho, con incentivos y agradecimientos, de forma privada y pública.

En segundo lugar, quiero que entre todas las personas mejoremos la experiencia de pacientes, familiares, personas cuidadoras y asociaciones de pacientes y para conseguirlo, tenemos varias cosas que hacer. Lo primero, es reducir la lista de espera donde sea necesario (en Atención Primaria, en aquellas consultas externas y pruebas complementarias con demoras muy elevadas), y mantener y, si es posible, reducir la lista de espera quirúrgica.

Tenemos que reducir de forma drástica las cancelaciones en consultas hospitalarias y pruebas, abriendo las agendas con un año y medio de antelación, y dando las planillas definitivas con al menos 3 meses. No podemos penalizar a las y a los pacientes por ineficiencias organizativas.

Debemos dar a conocer y desplegar el Plan de Humanización de la OSI Araba, presentarnos cuando atendamos a alguien, pedir disculpas si llegamos tarde, y dar la más humana de las atenciones posible.

En tercer lugar, debemos impulsar la promoción de la salud y la prevención de la enfermedad, promoviendo hábitos de vida saludable: prescripción de actividad física, lucha contra el tabaco, contra el alcohol y contra la obesidad, sueño saludable, etc.; potenciar la salud comunitaria, liderar e impulsar el empoderamiento de la ciudadanía y el autocuidado, realizar campañas de educación sanitaria y de concienciación a la población, y establecer alianzas con ayuntamientos, con la Diputación Foral, con el Departamento de Educación y con otras entidades sociales.

En cuarto lugar, afrontar el reto de la cronicidad y mejorar la coordinación del espacio sociosanitario. Con este fin, debemos continuar integrando, entre Atención Primaria y Atención Hospitalaria, los programas de insuficiencia cardiaca, de diabetes, de abordaje del dolor, de paciente crónico complejo, de paciente crónico domiciliario, de hipertensión, de paciente oncológico, de enfermedad inflamatoria intestinal, de cirrosis, de obesidad, de ELA, de ictus, de asma, de pacientes trasplantados, etc.; debemos estandarizar los Planes Individualizados de Atención (PIA), desplegar el Plan Oncológico y el Plan de Cuidados Paliativos, crear, entre otras, unidades de subagudos y de heridas crónicas y, muy importante, evitar citas reiteradas que crean sensación de enfermedad en lugar de sensación de salud en la ciudadanía. Las consultas reiteradas y, sobre todo, si son en varios servicios, a menudo, potencian la patología, no la resuelven.

En quinto lugar, debemos mejorar en algunos aspectos el modelo organizativo y asistencial. Con este propósito, debemos conseguir que las derivaciones preferentes y urgentes lo sean por criterio clínico y no por la lista de espera. Debemos extender a todas las especialidades el circuito de hallazgos relevantes en el conjunto de la OSI, implantar el modelo referente donde sea posible: profesionales médicos, de enfermería, de TCAE, de Violencia de Género, etc., crear más consultas de enfermería, y que las y los médicos de Atención Hospitalaria acudan a los centros de salud a compartir sesiones clínicas. Debemos tener en cuenta el modelo de gestión de la Joint Commission International, continuar la estrategia de excelencia en cuidados BPSO (programa de implantación de buenas prácticas en centros comprometidos con la excelencia en cuidados). Y continuar promoviendo la cultura de seguridad en la OSI.

En sexto lugar, no debemos olvidar la esencia de nuestra actividad, conseguir aportar valor a la atención sanitaria que ofrecemos, y para conseguir ese objetivo, implantaremos un modelo basado en PREMs: Patient Reported Experience Measures (Percepción o experiencia del paciente sobre el proceso asistencial), accesibilidad, humanización, continuidad asistencial, etc.; PROMs: Patient Reported Outcomes Mesures (Medidas de resultados de los que informa el paciente relativas a problemas que repercuten en su calidad de vida): funcionamiento físico, síntomas, bienestar psicológico, bienestar social, etc.; CROMs: Clinicial Reported Outcoume Measures (medidas de resultados de los que informan las y los profesionales).

Asimismo, es imprescindible avanzar hacia la medición de resultados en salud, incidiendo en la mejora de la calidad de vida, en años ganados ajustados por calidad de vida… Y, todo ello, teniendo en cuenta el coste de la asistencia porque, aunque la salud no tenga precio, la sanidad sí tiene un coste.

En séptimo lugar, considero imprescindible utilizar la medicina basada en la evidencia e impulsar la medicina personalizada o de precisión.

En octavo lugar, creo que debemos avanzar en la innovación organizativa, hay circuitos que mejorar, hay que reducir la burocracia y las ineficiencias, hay que utilizar todas las potencialidades de Osabide Global y de Osabide Global AP, incluyendo censos de valoración de consultas y de pruebas; también hay que mejorar, de verdad, la cooperación Primaria-Hospitalaria, trabajando en derivaciones y en el seguimiento de pacientes tras el alta hospitalaria, así como en rutas asistenciales. Y hay que difundir la cultura de medir la actividad de lo que se hace desde una perspectiva de valorar los resultados de las iniciativas y de las acciones que se pongan en marcha.

Asimismo, hay que avanzar en la innovación tecnológica, impulsando OBI/OAS y hacer cuadros de mando para el personal clínico y que pueda saber el resultado de lo que atiende. Debemos avanzar en el desarrollo de la Inteligencia Artificial y liderarla, mantener las iniciativas existentes en la OSI y desarrollar nuevas, y para ello debemos formarnos, experimentar, aplicarla y colaborar, ya que la IA seguirá transformando la manera en la que trabajamos y en la que vivimos.

Además, tenemos que avanzar en tecnología móvil y dispositivos portátiles de monitorización y wearables, Internet de las Cosas, realidad virtual, avatares, etc., y, cuando la legislación lo permita, imaginemos, por ejemplo, usar drones para el transporte de muestras desde las zonas rurales.

En noveno lugar, somos una Organización Sanitaria Integrada universitaria, donde la docencia y la investigación son pilares claves, y es mi deseo crear un laboratorio de simulación para la docencia, desarrollar un Modelo de Gestión del Conocimiento que capacite y potencie las competencias de las personas y de los equipos, y que asegure la retención y la promoción del talento, creando un mapa de talento en la OSI.

Hay que crear un repositorio de docentes internos, mantener y actualizar el Plan de Garantía de Calidad Docente, que tenga en cuenta a tutoras/es, residentes y al resto de profesionales, de itinerarios, de auditorías y de evaluaciones, ofertar cursos de gestión sanitaria y otras disciplinas no habituales como Inteligencia Artificial, e identificar e impulsar a líderes en investigación.

Y, por último, en décimo lugar, es imprescindible que el sistema sanitario sea sostenible, y para ello, hay que tener en cuenta las recomendaciones en base a la evidencia científica de cosas que no hay que hacer, y así, hay iniciativas internacionales y nacionales como, por ejemplo, la divulgación para analizar la adecuación en salud por especialidad y debemos reactivar la comisión MAPAC: Mejora de la Adecuación de la Práctica Asistencial y Clínica, determinando actividades anuales por servicio/UAP dentro del “not to do” para potenciar las desinversiones en salud.

Hay que incrementar la facturación de accidentes laborales, deportivos, escolares, de tráfico y del resto de actividad facturable. Hay que dar de alta a pacientes que acumulen inasistencias no avisadas en consultas hospitalarias y en pruebas.

En cuanto al medio ambiente, hay que mantener la ISO 14.001, avanzar hacia el cálculo y hacia el registro de la huella de carbono, potenciar la economía circular y mantener la compra verde.

En definitiva, tener una hoja de ruta que nos marque el camino en los próximos años para afrontar el futuro con optimismo, e intentar que el tiempo que pasemos en nuestro trabajo sea el más agradable y divertido posible.

Escucharé y aprenderé de todas las personas de la OSI, y no dudéis en acercaros a mí para compartir ideas, inquietudes o sugerencias, y cuando vengáis con un problema, venid también con alguna posible propuesta para su solución.

Vosotras y vosotros a quienes me dirijo, sois imprescindibles y el corazón de esta OSI, ya sea desde la atención directa a nuestras y a nuestros pacientes o desde las áreas de apoyo, y sé que no podré agradar a todo el mundo, pero las decisiones que tome, serán desde el respeto y desde la buena voluntad, porque, al final, lo importante es ser fiel a uno mismo, mientras intentas dar lo mejor de ti.

Muchas gracias por haber llegado hasta aquí leyendo mi carta de presentación.

Enrique Manuel Bárez Hernández