Uso de potasio intravenoso en el Hospital Universitario Araba

El pasado 5 de febrero se presentó a las Direcciones Médica y de Enfermería, a las jefaturas de servicio y jefaturas clínicas y a los supervisores y supervisoras de enfermería el protocolo de ‘Uso seguro de potasio intravenoso’ elaborado por un equipo multidisciplinar del HUA (Anestesiología, Cuidados Intensivos, Endocrinología, Enfermería, Farmacia, Medicina Interna y Nefrología) designado por la Comisión de Farmacia. El trabajo ha sido coordinado por Lola Martínez, Jefe de Sección del Servicio de Farmacia.

Esta práctica de seguridad se ha llevado a cabo junto con otras dos tareas no menos importantes: la unificación de los sueros y la unificación de los protocolos de administración de medicamentos intravenosos tanto en el HUA Santiago como en el HUA Txagorritxu.

La administración incorrecta de cloruro potásico concentrado es uno de los problemas más reconocidos y tratados en el campo de la seguridad de pacientes. El potasio intravenoso puede provocar la muerte de pacientes. La causa de los errores puede ser debida a su administración por vía intravenosa directa sin diluir, a una dilución incorrecta o a una velocidad demasiado rápida. También existe el riesgo de confundir las ampollas de cloruro potásico con las ampollas de otros electrolitos o medicamentos que tengan una apariencia similar. Un factor contribuyente es la disponibilidad de potasio intravenoso en los botiquines de las unidades clínicas del hospital.

Entre las iniciativas dirigidas a mejorar el uso del cloruro potásico intravenoso, una práctica clave es retirar las ampollas y viales de cloruro potásico intravenoso y reemplazarlos por soluciones diluidas de potasio. Las soluciones diluidas de potasio están listas para administrar, sin necesidad de preparar, permiten estandarizar la prescripción y administración de potasio intravenoso.

El grupo de trabajo, siguiendo las pautas establecidas por el ISMP (Instituto para la práctica segura del medicamento), propuso implantar esta práctica de seguridad. El trabajo se ha desarrollado durante un periodo de dos años.

Se partió de la revisión de todas las soluciones diluidas con cloruro potásico existentes en el mercado. En un primer momento, se detectó que había una necesidad en los pacientes no cubierta por ninguna de las presentaciones: los sueros glucosalinos y glucohiposalinos con cloruro potásico tenían una composición que no se correspondía con el nombre y que estaban llevando a error a los prescriptores. Ante esta situación, se propuso a un laboratorio local, situado en Álava, la posibilidad de que fabricasen este medicamento en sus instalaciones para cubrir el vacío terapéutico. La cercanía de la empresa y su flexibilidad empresarial han hecho posible esta colaboración, en la que los farmacéuticos han podido participar en el diseño de la composición, presentación y etiquetado de los medicamentos.

Otra tarea que se ha llevado a cabo, y que tiene que ver con la seguridad de pacientes, ha sido la unificación de todos los sueros y protocolos de administración de los principales medicamentos.

Ha sido un trabajo complicado, porque ha implicado a muchos profesionales del hospital y en el que se ha escuchado a todo el que ha querido aportar una opinión.

A partir del 5 de febrero, se ha presentado un cronograma a todas las unidades del hospital para conseguir la implantación total del protocolo en el plazo de un mes.

En la implantación de estas medidas ha sido muy importante el trabajo desarrollado por todo el equipo de personas que constituyen el Servicio de Farmacia: farmacéuticos, supervisora, técnicos, celadores y personal administrativo.

Servicio de Farmacia del HUA