Felipe Aizpuru, 23 años dedicado a la investigación

IMG_0003-2Felipe Aizpuru (Vitoria-Gasteiz, 1957) es un médico especialista en Salud Pública que en 1993 asumió el reto de crear la Unidad de Investigación de Álava desde el hospital Txagorritxu. Un trabajo duro y con pocos apoyos, hasta que en el año 2000 se incorporó Kepa Latorre. Solo a partir de 2007 se formó un equipo en toda regla: Naiara, Amanda, Arantza, Erika, Esti, Idoia, Maider, Raquel… y las secretarias.

Este colectivo de farmacéuticas, matemáticas y enfermeras se encargan de dar apoyo a profesionales e investigadores, además de organizar cursos de formación continuada y colaborar en cuantas actividades relacionadas se requiera su participación, como las jornadas de investigación que cada año prepara la OSI Araba. En la actualidad, es una de las cuatro plataformas de apoyo de BioAraba. Como tal, da apoyo a todos los investigadores de la OSI –y otros centros alaveses- que solicitan su servicio. También mantienen líneas de investigación propias basadas en la información recogida rutinariamente por los profesionales asistenciales, lo que se llama ahora big-data sanitaria.

Ahora la Unidad está centrada, en línea con los más importantes centros del mundo, en lo que se denomina ‘evitar desperdicios en investigación’. “Para ello evaluamos la evidencia existente sobre 39 aspectos del proceso investigador y proponemos 61 acciones para corregirlos”, explica Aizpuru. De ahí surgió el toolkit TRUST (Training Relevance Utility, Standardization Transparence), una iniciativa pionera en la red de Osakidetza.

Este plan de gestión de proyectos incluye tres cambios notables:

  • La necesidad de adiestramiento o experiencia previa para poder emprender la actividad investigadora.
  • El mecanismo para determinar prioridades de investigación y para valorar la relevancia de las preguntas de investigación propuestas; teniendo en cuenta la opinión de los pacientes, de los clínicos y de la mejor evidencia disponible, sin olvidar el impacto potencial de los resultados previsibles.
  • La difusión de los hallazgos, garantizando unas conclusiones derivadas de los resultados obtenidos, chequeando los contenidos mínimos de un artículo y poniendo a disposición del mundo científico toda la documentación y datos individuales generados por el estudio (data sharing).

Este plan de gestión es netamente alavés y puede ser exportable a otros institutos o centros de investigación. “De hecho, la UPV ha aceptado para sus cursos de verano el denominado ‘Conducta responsable y eficiencia en investigación’, una de cuyas sesiones estará dedicada a la presentación del TRUST”, añade Felipe Aizpuru.

Esta nueva forma de trabajar se ha iniciado con cinco servicios hospitalarios y un grupo de atención primaria y va a requerir la máxima dedicación del personal de la Unidad.

Un avance importante de apoyo a la investigación, liderado por Felipe Aizpuru, toda una vida dedicada a la investigación.