“Nuestro día a día se caracteriza por el acompañamiento a cada paciente las 24 horas”

DÍA MUNDIAL DE LA SALUD MENTAL

 Con motivo de la celebración del Día Mundial de la Salud Mental, hablamos con el equipo de Enfermería de la Unidad Infanto-Juvenil de Psiquiatría de la OSI Araba

1.- ¿Cómo es el proceso desde el momento del diagnóstico hasta que comienza el tratamiento en la unidad?

El acceso a la unidad de hospitalización se realiza a través de varias vías. Por un lado, desde el Servicio de Urgencias del HUA Santiago, por otro lado, derivados desde su Médico de Atención Primaria u otro especialista de dentro o de fuera de la Red de Salud Mental, y por último, mediante el Área de Infancia del Instituto Foral de Bienestar Social de la Diputación Foral de Álava o del Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz.

Una vez ingresado el o la menor, el equipo multidisciplinar (psiquiatras, psicólogos, enfermeras, auxiliares y profesora...) intenta filiar el cuadro presentado, ajustar el tratamiento y cuidados y coordinar los dispositivos socio-sanitarios y educativos necesarios en torno al paciente, la familia y/o tutores. Tras gestionar el alta se le remite a consultas externas de la Unidad de Psiquiatría Infantil de la Red de Salud Mental o al Hospital de Día.

2.- ¿Se trabaja de diferente manera con pacientes menores?

Sí. En el área infanto-juvenil se prioriza el trabajo educacional en materias de prevención y promoción de la salud a través de intervenciones grupales e individuales y se hace hincapié en la normalización y en la adopción de hábitos y rutinas que les ayuden a salvar las dificultades que encuentran o podrán encontrar en su día a día ordinario.

Los menores conforman un todo con los padres o tutores y el ingreso supone un alto grado de estrés para ambos. El equipo multidisciplinar deberá tenerlo presente en todo momento, estableciendo una relación terapéutica alejada de un modelo paternalista, dentro de un marco legal y ético adecuado, en el que cualquier intervención deberá pasar por el consentimiento o autorización de padres o tutores, priorizando la individualización de cuidados y tratamientos desde una visión holística y teniendo en cuenta la edad biológica y mental del menor.

Además, se aprecia una necesidad mayor de coordinación con los servicios sociales y jurídicos, con familias, educadores y asociaciones, necesitando que dicha coordinación sea mucho más delicada entre los diferentes dispositivos implicados.

3.- ¿Cuáles son las principales patologías que atendéis?

Lo más predominante en la unidad es la patología en preadolescentes. En esta franja de edad, destacan las alteraciones conductuales (fugas, consumo de tóxicos, auto-heteroagresividad…), si bien, también tienen su relevancia las descompensaciones de patologías del espectro autista o trastornos generalizados del desarrollo y en menor medida, los cuadros afectivos y/o los psicóticos o trastornos de la conducta alimentaria. 

4.- ¿Qué papel desempeña la enfermería en esta unidad?

Enfermería desarrolla diferentes roles:

  • Un rol puramente asistencial que incluye un rol educacional, además de un rol de gestora-coordinadora de recursos y cuidados en coordinación y colaboración continua con familias y/o tutores o monitores de centros de acogida.
  • Un rol docente dirigido a profesionales que no disponen de la especialidad y a futuros profesionales de grado o residentes de enfermería de la especialidad de Salud Mental. Sin olvidar, la necesidad de formación continua que realiza el personal para asegurar una capacitación docente.
  • Un rol investigador, colaborando en los diferentes estudios implementados en la unidad y dirigido a la búsqueda de la excelencia en el cuidado.

5.- ¿Cómo es un día en la unidad?

El día a día se caracteriza por el acompañamiento. Acompañar al paciente las 24 horas significa apoyar, asistir, educar y fomentar el desarrollo de cada una de las necesidades de la Pirámide de Maslow, acorde a su edad y teniendo en cuenta el ámbito sanitario en el que nos encontramos.

Así pues, todas las acciones van encaminadas a la normalización de las actividades de la vida diaria según su estado, utilizando herramientas como la educación sanitaria y de hábitos higiénico-dietéticos (alimentación, higiene-vestido, sueño, etc) y la psicoeducación en materia de conciencia de enfermedad y adherencia terapéutica dirigida a pacientes y familias.

6.- Cada vez se oyen más casos de niños con TDAH, ¿hay un incremento?

 No se objetiva en pacientes ingresados, vemos casos aislados de secuelas de un TDAH no diagnosticado o tratado en consultas o en pacientes adultos.

7.- ¿Los casos de bullying y acoso escolar han provocado un aumento de pacientes? ¿Qué habría que hacer para detectarlos y evitarlos en las aulas?

Al igual que con el TDAH, el bullying se diagnostica más por el aumento de sensibilización que existe a nivel de la población y la repercusión a todos los niveles en el desarrollo del menor. Esto ha provocado que se elaboren protocolos de intervención que aborden el tema desde un ámbito socio-sanitario. Cualquier menor es susceptible de acoso y todos deberíamos ser conscientes de ello, y formarnos en su identificación y manejo. Ser consciente de ello, observar, escuchar y nunca juzgar lo que nos está transmitiendo un menor en un momento dado, tenerlo en cuenta, valorar la expresión de emociones y si se identifica, comunicarlo y derivarlo al dispositivo adecuado. 

 8.- La familia desempeña un gran papel en casa, ¿cómo formáis y trabajáis con ellas para que el tratamiento funcione?

La experiencia nos dice que jamás debemos obviar los orígenes del menor, aún en las familias más desestructuradas. La familia constituye el eje principal en torno al menor, aún en casos en los que vemos familias muy desestructuradas, somos conscientes y debemos tener en cuenta la relación de apego, el vínculo establecido así como sus orígenes, adecuando toda intervención hacia la familia (psicoeducación sobre la enfermedad, síntomas, tratamiento, habilidades sociales, prevención de consumo de tóxicos, etc) de manera individualizada. Es una relación diaria y continua en la que se prioriza la escucha, la empatía, la educación y el asesoramiento bien presencial o bien telefónicamente.

9.- También trabajáis con la psicoterapia, ¿en qué consiste? ¿qué resultados se obtienen?

Como diría Sutherland “entiendo por psicoterapia una relación personal con un profesional con el cual puedan compartirse las ansiedades y explorar la naturaleza profunda de los problemas…”.

Hablaríamos de que la enfermería de salud mental ejerce en la unidad una relación y comunicación terapéutica con el paciente en todo momento desde su ingreso al alta, con intervenciones más concretas en ocasiones relacionadas sobre todo con aprendizaje de expresión de emociones, asertividad, habilidades sociales y entrenamiento en técnicas de relajación (con muchos beneficios y un bajo coste para el sistema sanitario).

Por otro lado, el equipo interdisciplinar se esfuerza por trabajar desde su ámbito en mejorar aspectos deficitarios en el paciente. Desde este punto de vista, se realizan programas conductuales individualizados a través del apoyo conductual positivo, sobre todo en pacientes con alteraciones de conducta graves.

Es llamativo el elevado porcentaje de pacientes con nula tolerancia a la frustración, la dificultad para la gestión de emociones, el desconocimiento de valores, como el bien y el mal y las respuestas negativas a los límites. Este hecho nos hace reflexionar sobre las características y valores de la sociedad actual, en la que tanto menores como adultos nos vemos reflejados y en la que prima el consumismo, la competitividad y la nula tolerancia a la espera ante la satisfacción de cualquier deseo.

Por ello, es prioritario concienciar, sensibilizar e implicar a la población para desechar estos aspectos y cuidar para eliminar esa vulnerabilidad que presentan los menores de hacer suyo lo que no deben. La experiencia nos dice que existe una evolución más favorable de los menores si actuamos desde una disciplina positiva, es decir, implementando acciones que fortalezcan la autoestima y que mantengan alejadas las carencias, sobre todo, las emocionales que de forma silente pueden obstruir el desarrollo personal hacia la edad adulta.

Equipo de Enfermería de Psiquiatría Infanto-Juvenil de la OSI Araba
  • Ana Cristina Sánchez Martínez
  • Leire Montaña Fernández
  • Eva María Pescador Pérez
  • Lurdes Beitia Urrutia
  • Sarah Jalón Durán
  • Juan Elizondo Perez de Albeniz - Enfermero Interno Residente
  • Noelia Panadero Velasco - Enfermera Interna Residente
  • Silvia Aránzazu Hernández León - Supervisora